Ayer me hice eco de una noticia sobre los nuevos bombardeos que la Aviación israelí realizó sobre Gaza en respuesta a unos lanzamientos de cohetes realizados desde la frontera Gaza- Israel por radicales palestinos, presuntamente del movimiento terrorista Hamás.
Con esto quisiera "tirar de las orejas" a ambos entes litigantes:
- Por un lado tenemos la actuación antidemocrática y fuera de contexto de Hamás que impide no sólo el buen discurrir de las degociaciones de paz sino la propia reconciliación interpalestina con Al- Fatah, más proclive a la negociación y al entendimiento internacional. Con esto también quiero criticar a aquellos que consideran a Palestina una víctima y se posicionan a su lado sin más miramientos y sin tener en cuenta la base fundamentalista que, tras una reclamación legítima, se oculta. No olvidemos tampoco que Hamás no es tampoco ninguna "Hermanita de la Caridad" y que a la más mínima va a hacer daño dentro de sus posibilidades.
- En el vértice opuesto están las desmesuradas respuestas del Ejército israelí que, si bien su poderío económico- militar es mucho mayor que el palestino, no ayuda tampoco al correcto desarrollo del proceso de paz trazado a nivel internacional. Claro está que todo Estado, en uso de su soberanía, tiene derecho a defenderse pero calibrando siempre el potencial del daño inicialmente causado.
En resumen, con esta pequeña reflexión quisiera decir que, aunque lo ideal es que esta larga contienda se solucione lo antes posible y en los términos que mejor satisfagan las necesidades de ambos en el marco de la legalidad internacional mientras tanto (y si la necesidad de atacarse es irreprimible) se aplicara un principio contenido enla Ley de las XII Tablas titulado TALIO ESTO (causar un daño igual al recibido) lo que ahorraría debido al escaso potencial palestino, muchas muertes.
jueves, 11 de febrero de 2010
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